Cuando hablamos de impresión profesional, hay un detalle técnico que, aunque no siempre se nota a simple vista, marca una gran diferencia en el resultado final: el trapping. Esta técnica es indispensable para evitar imperfecciones visuales entre colores contiguos, especialmente en sistemas como la flexografía, donde el registro entre planchas no siempre es perfecto.
En CromaFlex, entendemos la importancia de aplicar el trapping correctamente desde la preprensa para garantizar acabados nítidos y profesionales en cada trabajo. A continuación, te explicamos en qué consiste esta técnica, por qué es necesaria y cómo se aplica según el sistema de impresión.
¿Qué es el trapping?
El trapping (también conocido como reventado) es una técnica de preprensa que se utiliza para compensar pequeñas desviaciones de registro entre diferentes colores al imprimir. Su objetivo es evitar que aparezcan bordes blancos o espacios indeseados entre dos colores que deben estar perfectamente alineados.
Esto ocurre porque, al imprimir un color sobre otro, el registro entre las planchas no es exacto. Incluso un pequeño desajuste puede generar un borde blanco que afecta negativamente la calidad visual del producto final.
¿Cómo funciona el trapping?
El trapping consiste en extender ligeramente uno de los colores —generalmente el más claro— para que se superponga con el otro color, asegurando que no queden espacios vacíos visibles. Este reventado se aplica de forma estratégica, dependiendo del diseño y del sistema de impresión utilizado.
Por lo general, el color más claro se extiende sobre el más oscuro, ya que el trapping puede generar pequeños cambios de tonalidad en la zona donde se superponen los colores. Esta elección busca minimizar el impacto visual del ajuste.
¿Trapping automático o manual?
En algunos sistemas avanzados de filmación de fotolitos y creación de planchas, el trapping se aplica automáticamente gracias a softwares especializados. Estos detectan las zonas donde se necesitan ajustes y calculan el grosor ideal del reventado.
Sin embargo, en otros casos es necesario aplicar el trapping manualmente. Esto implica agregar un borde del mismo color del relleno a la forma, con un grosor específico según el sistema de impresión. Por ejemplo, en flexografía se requiere un trapping más amplio que en offset debido a la naturaleza elástica del proceso.
Es importante que este borde esté configurado para sobreimprimir al fondo, de manera que no se generen nuevas separaciones de color que compliquen el trabajo.
Trapping en el proceso de preprensa
El trapping es una parte fundamental del proceso de preprensa. No solo mejora el acabado final, sino que también evita retrabajos y desperdicios. En CromaFlex, nuestro equipo técnico se encarga de revisar cada diseño y aplicar el trapping adecuado para asegurar resultados precisos.
Desde el diseño hasta la creación de la plancha fotopolímera o clisé, acompañamos cada paso del proyecto para garantizar que tu impresión sea de alta calidad, sin errores de registro ni bordes indeseados.
El trapping es una técnica invisible pero poderosa. Cuando se aplica correctamente, se traduce en un producto bien impreso, visualmente impecable y técnicamente perfecto. En CromaFlex, cuidamos cada detalle para que tú solo tengas que preocuparte por destacar tu marca.