En el mundo de la impresión flexográfica, el cuidado de los materiales es tan importante como el proceso de impresión en sí. Uno de los elementos más delicados y valiosos son las planchas fotopolímeras. Para asegurar su reutilización eficiente y prolongar su vida útil, es fundamental aplicar correctamente un protocolo adecuado de almacenamiento de planchas fotopolímeras.
Este proceso no solo resguarda la inversión realizada en la preprensa, sino que también garantiza que las impresiones futuras mantengan la misma calidad que en su primer tiraje. En este artículo te explicamos por qué y cómo hacerlo correctamente.
¿Por qué es importante el almacenamiento de planchas fotopolímeras?
Las planchas fotopolímeras, también conocidas como clisés, son sensibles a varios factores ambientales. La exposición indebida a la luz UV, al ozono o a temperaturas extremas puede deteriorarlas significativamente, haciendo que pierdan su forma, elasticidad y capacidad de transferencia de imagen. Por ello, establecer un sistema adecuado de almacenamiento de planchas fotopolímeras es clave para optimizar los recursos del taller y evitar errores o desperdicio en próximas impresiones.
Recomendaciones generales para su conservación
Aunque los parámetros pueden variar entre fabricantes, existen criterios generales que deben cumplirse al momento de almacenar correctamente este tipo de planchas:
1. Protección contra luz UV y ozono
Las planchas deben mantenerse alejadas de cualquier fuente de luz ultravioleta, ya que esta puede reactivar procesos químicos en su superficie. Para una correcta protección, es ideal guardarlas en bolsas selladas de polietileno negro. Además, deben ubicarse lejos de fuentes generadoras de ozono, como lámparas fluorescentes sin filtro o algunos equipos electrónicos.
2. Control de temperatura y humedad
El control térmico es esencial en el almacenamiento de planchas fotopolímeras. Algunos fabricantes recomiendan un ambiente fresco, seco y oscuro, con temperaturas entre 15 y 20 °C y una humedad relativa del 55 %. Otros permiten rangos más amplios, entre 4,4 y 37,7 °C, pero siempre se debe evitar la exposición constante a cambios bruscos o extremos.
3. Almacenamiento plano y sin presión
Siempre que se guarden planchas planas, deben colocarse de forma horizontal y nunca en contacto directo unas con otras. Lo más recomendable es intercalar hojas de revestimiento de espuma o papel entre cada plancha, de modo que se evite cualquier tipo de presión o rozamiento que pueda dañar las zonas de relieve.
¿Qué pasa si no se almacenan correctamente?
El mal almacenamiento de planchas fotopolímeras puede generar deformaciones, endurecimiento, pérdida de definición o, en casos más graves, inutilización completa del clisé. Esto implica rehacer toda la preprensa y asumir el costo de una nueva plancha, además del retraso en la producción.
Un buen sistema de almacenamiento de planchas fotopolímeras no es solo una medida de orden, sino una inversión en eficiencia, calidad y sostenibilidad para tu proceso de impresión. Al seguir estos lineamientos, estarás asegurando que cada clisé se mantenga en óptimas condiciones hasta su próximo uso.
En CromaFlex, no solo diseñamos y fabricamos la plancha fotopolímera con precisión técnica, sino que también cuidamos hasta el último detalle en su empaque y conservación. Nuestro servicio incluye la entrega del clisé correctamente empacado y listo para imprimir, cumpliendo con las recomendaciones de almacenamiento que garantizan su durabilidad y reutilización.